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Tu Alta Fidelidad cajas kef 201
Análisis

KEF reference 201/2, cajas

POR MANEL SEGARRA

En este artículo examinaremos en profundidad a unas cajas acústicas relativamente compactas que incluso, como su nombre indica,  siendo una referencia, nos han sorprendido por su fuerza y credibilidad

Los monitores KEF reference 201/2,  son las cajas más pequeñas de la prestigiosa serie Reference de KEF. Eso las convierte en las más apropiadas para salas de menos de 40 m2, pero en ningún momento hemos de pensar que su calidad o rendimiento sean menores a las columnas de la citada serie. Como veremos, es un producto de tamaño contenido y aspecto poco ostentoso, algo que quizá pueda inducirnos a error a la hora de posicionarlas en el segmento al que pertenecen. Por eso, para situarlas donde se merecen, vamos a exprimirlas a fondo durante dos semanas.

Tu Alta Fidelidad cajas kef 201

A Kevin Dean, de pequeño, le hacía ilusión tocar el órgano Hammond B3 pero su padre le compró un instrumento mucho más pequeño: una trompeta. Ya como trompetista consagrado, decidió satisfacer su temprana inquietud instrumental en el disco “Kevin’s Heaven” (1995) donde el órgano tiene una presencia destacada.

Los monitores KEF reference 201/2,  consiguen restituir el complejo sonido de ese Hammond con un cuerpo, una solidez y una autenticidad tan creíbles que parece imposible. Estoy notando unos matices, un detalle pero sobretodo una presencia que ningún equipo me había transmitido hasta ahora. Del sonido de la trompeta del propio Kevin no puedo más que apuntar su redondez, su limpieza y su fuerza exenta de estridencias.

Sigo con Tracy Chapman en “Where you live” (2.005). En el tema inicial, después de una introducción instrumental perfectísimamente definida, aparece casi flotando en el aire la tamizada voz de la cantante. Es impresionante cómo separan a Tracy del resto de músicos. Pero quiero asegurarme y hago la audición con dos amplificadores distintos. El Musical Fidelity M6 500I es algo más emocional, construyendo una escena amplísima y profunda, pero con el Cambridge Audio 851A conseguimos un asombroso detalle en las percusiones. Lo curioso es que esa zona media, absolutamente impecable tímbricamente, suena igual de perfecta y situada en ambos casos. Queda demostrado, entonces, que el mérito se debe atribuir a la magnífica capacidad de los KEF en reconstruir la grabación original en nuestro espacio doméstico.

No me voy a extender en la multitud de horas que he podido disfrutar con estos monitores manufacturados en Reino Unido, pero sí quiero reiterar que muchas grabaciones que antes no me llamaban la atención, me han sorprendido como si las escuchara por primera vez. Pero no por detalles concretos más o menos técnicos, sino por la fuerte sensación de autenticidad de instrumentos y voces humanas perfectamente separados unos de otros y que me han llegado de una forma sincera y emotiva.

Los discos en directo nunca habían sido tan “live” como hasta ahora y las grabaciones de estudio de guitarra flamenca nunca las había sentido tan próximas. En general, los monitores KEF 201/2 han superado mis mejores expectativas, llenando mi sala de música con una dinámica ejemplar sin que haya podido detectar el más mínimo desequilibrio, ni por exceso ni por defecto. Pero, sobretodo, me han transmitido ambientes, sensaciones y emociones.

Tanto es así que, más allá del tópico de la desaparición, sí que es cierto que nos hacen olvidar que estamos escuchando música grabada hace tiempo y que ahora restituimos de nuevo con la ayuda de un amplificador, unas cajas, etc. Dejando a parte a grandes columnas de varias decenas de miles de euros, puedo asegurar que los monitores ingleses están, como mínimo, en el mismo nivel de cajas consagradas como las Dynaudio Confidence C1 o las Sonus Faber Guarneri Evolution. Es decir, las KEF 201 se erigen no solo como una referencia por derecho propio, sino como unas auténticas pulverizadoras de referencias reconocidas y mucho más caras.

Quizá sean imaginaciones mías, pero, allá entre las sombras, me ha parecido ver, agazapadas y temerosas de salir a la luz, a las mismísimas Wilson Duette.

Tu Alta Fidelidad cajas kef 201

Análisis a fondo

Un gran monitor de tres vías

La caja es un recinto bass-reflex con el puerto orientado hacia arriba, lo cual es una grandísima solución para evitar soplidos o rebotes indeseados. También facilitará su ubicación a cualquier distancia de las paredes. El diseño de tres vías también es muy original en un monitor, porque con el famoso transductor Uni-Q consigue un aspecto de dos transductores perfectamente integrados en el frontal que, en realidad, son tres. Su estética, ni es muy atrevida ni muy conservadora, pero transmite elegancia, exclusividad y equilibrio. Asimismo, los conectores traseros permiten el tricableado, con el detalle cualitativo de estar protegidos con una cubierta que facilita, también, el uso de bananas, spades o cable pelado. los KEF 201/2 cuentan con la posibilidad de atenuar o enfatizar altas y bajas frecuencias combinando la inserción de unos conectores. Este sistema, que ya implantan varios fabricantes, permite adaptar, mejor si cabe, el sonido a la sala y al carácter particular de la electrónica asociada.

 

Características

TIPO:

Monitor de tres vías

– POTENCIA:

50 – 150 W

– ALTAVOZ INTERNO:

Woofer de 165 mm.

Uni-Q de 165 mm. incluyendo tweeter de 25 mm. de titanio

– RESPUESTA EN FRECUENCIA:

55Hz – 60kHz (+/- 3 dB)

– CONEXIONES:

Mono, bi o tricableado

– DIMENSIONES/PESO:

42 x 25 x 40 cm. / 12,3 Kg

 



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